Una vez que se esconda la luz
y el motor deje ya de rugir,
todo aquello que dijimos tendrá sentido.
Y el que ría en la barra de un bar
y el que muera en el fondo del mar
se encontrarán caminando por el mismo camino.
Mientras tanto volvemos a hablar y la noche ahí está,
y yo se que mañana nos puede tocar estar juntos o escapar
por el mundo, es mejor esperarte.
Una vez que el incendio se fue
y el reloj de la muerte paró,
podemos ver este río un poco más cristalino.
El silencio no tarda en llegar
y tu rostro comienza a cambiar,
años atrás no creíamos en este destino.
Pero ahora volvemos a hablar y la noche ahí está,
y yo se que mañana nos puede tocar estar juntos o escapar
por el mundo, es mejor esperarte.
Si la realidad está mintiendo y todo esto no es verdad,
yo sé que igual seguiré viviendo,
siempre esperando.